El virus del Zika ya no ocupa titulares como en 2016, pero si estás embarazada, estás buscando embarazo o tu pareja ha viajado a una zona con riesgo, sigue siendo una duda importante. La mayoría de infecciones son leves o incluso pasan sin síntomas, sí. Pero durante el embarazo el enfoque cambia, porque la infección puede transmitirse al bebé y se ha relacionado con alteraciones congénitas. Vamos a poner orden, sin alarmismo y sin quedarnos con información antigua.
Qué es el virus del Zika
El Zika es un virus que se transmite sobre todo por la picadura de mosquitos del género Aedes, especialmente en zonas tropicales y subtropicales. Son mosquitos que pueden picar durante el día y también al anochecer, y son de la misma familia de los que transmiten dengue o chikungunya.
Además de la picadura, el Zika también puede transmitirse por vía sexual y de la persona embarazada al bebé durante el embarazo o cerca del parto. Por eso no basta con preguntar solo “si me ha picado un mosquito”; en una consulta también importa saber si ha habido un viaje reciente, si tu pareja ha viajado y si ha habido relaciones sin preservativo.
La OMS mantiene una ficha actualizada sobre el virus de Zika y los CDC publican recomendaciones para viajeras y personas que viven en el extranjero. Conviene revisarlas antes de viajar, porque la situación puede cambiar por país y por momento.
Por qué preocupa más en el embarazo
En una persona adulta, el Zika suele ser una infección leve. El problema es que, durante el embarazo, puede atravesar la placenta. Hoy ya no hablamos de una sospecha como en 2016: la infección por Zika durante el embarazo puede causar síndrome congénito por Zika, que incluye microcefalia y otras alteraciones neurológicas, oculares, auditivas y del crecimiento. También se ha asociado con pérdida gestacional, muerte fetal y parto prematuro.
Esto no significa que todas las mujeres que se infectan vayan a tener un bebé afectado. La propia OMS estima que una parte de los bebés nacidos de mujeres infectadas durante el embarazo presentan complicaciones relacionadas con el virus. Pero el riesgo existe, incluso si la infección materna ha sido asintomática, y por eso se recomienda prudencia.
Si estás embarazada y has viajado a una zona con transmisión actual o pasada de Zika, o tu pareja ha viajado, no te quedes sola dando vueltas a Google. Coméntalo con tu matrona, ginecóloga u obstetra para valorar el caso: destino, fechas, síntomas, semanas de embarazo y tipo de exposición.
Síntomas del Zika: a veces no da la cara
Una de las dificultades del Zika es que muchas personas infectadas no tienen síntomas. Cuando aparecen, suelen comenzar entre unos días y dos semanas después de la exposición y pueden incluir:
- erupción o manchas en la piel;
- fiebre, normalmente no muy alta;
- conjuntivitis u ojos rojos;
- dolor muscular o articular;
- cansancio, malestar general o dolor de cabeza.
Estos síntomas se parecen a los de otras infecciones transmitidas por mosquitos, como dengue o chikungunya. Por eso el diagnóstico no debería hacerse “por pinta”, sino con valoración clínica y, cuando procede, pruebas de laboratorio.
Si estás embarazada, ¿puedes viajar a una zona con Zika?
Aquí hay que ser muy concreta: depende del destino y del momento. Los CDC indicaban en su página de países y territorios con riesgo de Zika, revisada en mayo de 2026, que no había áreas geográficas con un aviso activo de salud para viajeros por Zika, pero también explican que muchos países tienen transmisión actual o pasada y que la vigilancia no siempre detecta los brotes con la misma rapidez.
El Ministerio de Sanidad aconseja a las mujeres embarazadas, en cualquier momento de la gestación, y a quienes planean quedarse embarazadas, posponer los viajes no esenciales a zonas con transmisión autóctona de Zika. Si el viaje no puede retrasarse, la prevención de picaduras debe ser estricta.
Mi consejo práctico es este: antes de reservar, revisad fuentes oficiales y llevad la pregunta a consulta. No es lo mismo un viaje imprescindible que unas vacaciones aplazables; no es lo mismo una zona urbana con buen control vectorial que un área rural, selva o temporada de lluvias; y no es lo mismo viajar tú embarazada que que viaje tu pareja. Todo eso cambia la conversación.
Qué hacer si ya has viajado o has tenido una posible exposición
Si ya has vuelto de una zona con riesgo, o tu pareja ha vuelto, respira. No se trata de entrar en pánico, sino de ordenar los datos y consultar. Anota destino exacto, fechas del viaje, si hubo picaduras, si hubo fiebre, sarpullido, ojos rojos o dolor articular, y si habéis mantenido relaciones sin preservativo desde entonces.
Los CDC explican en su guía de pruebas de detección del Zika que las pruebas no se recomiendan de forma rutinaria para toda embarazada sin síntomas, aunque pueden considerarse tras hablar con el profesional si ha habido viaje a zonas con aviso activo o transmisión actual/pasada. Si hay síntomas compatibles, hallazgos ecográficos sugestivos o una exposición sexual relevante, la valoración cambia.
Y una nota importante: si aparece fiebre tras un viaje a zona tropical, no tomes antiinflamatorios por tu cuenta hasta que un profesional descarte dengue. Para fiebre o dolor en el embarazo, consulta qué puedes tomar y en qué dosis; no todo lo “habitual” encaja igual en todas las semanas de gestación.
Cómo prevenir el Zika si no puedes evitar la exposición
La prevención tiene dos patas: evitar picaduras y reducir la transmisión sexual.
Evitar picaduras
- Usa repelentes autorizados y siguiendo siempre la etiqueta. La OMS menciona DEET, IR3535 o icaridina como opciones de repelente cuando se usan según indicaciones.
- Lleva ropa clara que cubra brazos y piernas, sobre todo en horas de más actividad del mosquito.
- Duerme o descansa con mosquiteras si estás en una zona con mosquitos.
- Usa aire acondicionado o ventanas con mosquiteras cuando sea posible.
- Evita acumulaciones de agua cerca de donde te alojas: macetas, cubos, recipientes, neumáticos o cualquier pequeño depósito.
Prevenir la transmisión sexual
El Zika puede transmitirse por relaciones sexuales aunque la persona infectada no tenga síntomas. Si estás embarazada y tu pareja vive en una zona con transmisión o ha viajado a una zona de riesgo, hablad con vuestra profesional de referencia sobre preservativo o abstinencia durante el embarazo. La OMS recomienda sexo seguro o abstinencia durante toda la gestación cuando la pareja sexual vive o regresa de zonas con transmisión local.
Si estáis buscando embarazo después de un viaje con posible exposición, pedid consejo antes de intentarlo. Algunas guías manejan plazos distintos según quién haya viajado y si hubo síntomas, porque el virus puede permanecer más tiempo en el semen que en otros fluidos.
Cuándo consultar sin esperar
Consulta con tu matrona, ginecóloga u obstetra si estás embarazada y:
- has viajado a una zona con transmisión actual o pasada de Zika;
- tu pareja ha viajado a una zona de riesgo y habéis tenido relaciones sin preservativo;
- presentas fiebre, sarpullido, conjuntivitis, dolor articular o malestar tras un viaje;
- te han comentado alguna alteración en una ecografía y existe antecedente de posible exposición;
- tienes dudas antes de reservar un viaje y quieres valorar el riesgo con calma.
Y si además aparece fiebre alta persistente, dolor intenso, sangrado, dificultad para hidratarte, empeoramiento rápido o notas que tu bebé se mueve menos de lo habitual en una etapa en la que ya controlas sus movimientos, consulta de forma urgente.
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Este artículo es informativo y no sustituye una valoración individual. Si estás embarazada, has viajado a una zona con riesgo, tu pareja ha viajado, presentas síntomas o necesitas decidir si un viaje es razonable en tu caso, consulta con tu matrona, ginecóloga, obstetra o unidad de salud internacional. Si quieres revisar tu situación con calma, puedes reservar una consulta online con Elena.
