¿Debo ponerme la vacuna de la tos ferina si estoy embarazada?

Sí. Si estás embarazada, en España la vacuna de la tosferina entra dentro de las vacunas recomendadas. Y aquí conviene decirlo pronto, sin rodeos: se pone sobre todo por el bebé. La madre puede pasar una tosferina como una tos larguísima y pesada; un recién nacido, en cambio, todavía no puede empezar su calendario y esos primeros meses son otra historia. La pauta que usamos hoy es una dosis de dTpa/Tdpa en cada embarazo, desde la semana 27 y, si todo va normal, mejor alrededor de la semana 27 o 28.

Esta vacuna suele abrir conversación en consulta. A veces la pregunta viene tranquila, y otras veces viene con una mezcla de miedo, WhatsApp familiar y «es que me han dicho…». Lo normal. Nadie quiere ponerse algo en el embarazo sin entender para qué sirve. Así que vamos a dejar claras las dudas habituales: cuándo toca, por qué se repite, qué efectos secundarios son esperables y cuándo merece la pena preguntar antes.

Qué es la vacuna de la tosferina en el embarazo

La que se administra en el embarazo no es una vacuna «solo de tosferina». Es combinada: protege frente a tosferina, difteria y tétanos. Según dónde lo leas aparecerá como dTpa o Tdpa. No os preocupéis demasiado por las letras; lo importante es esto: es una vacuna inactivada y acelular. No lleva bacterias vivas, así que no puede provocar tosferina ni en ti ni en tu bebé.

A mí me gusta explicarla como una protección de puente. No sustituye las vacunas del bebé, ni pretende hacerlo. Lo que buscamos es que tu cuerpo fabrique anticuerpos y que parte de esos anticuerpos crucen la placenta. Así, cuando nazca, no empieza desde cero frente a una infección que en lactantes muy pequeñitos puede dar bastante guerra.

Por qué se recomienda si estoy embarazada

La tosferina es una infección respiratoria muy contagiosa. En una persona adulta puede quedarse en esa tos que no se va, que agota y que a veces se confunde con otros catarros. En un bebé pequeño el margen es menor. Puede haber dificultad para respirar, pausas de apnea, ingreso hospitalario y, en los casos graves, riesgo vital. No lo cuento para meter miedo; lo cuento porque si no se entiende esta parte, la recomendación parece exagerada. Y no lo es.

El bebé empieza su propia vacunación frente a tosferina a los 2 meses, dentro del calendario infantil. Hasta entonces queda una ventana que a las familias se les hace invisible, porque el bebé está en casa, aparentemente protegido, con su gente. Pero precisamente su gente puede traer la infección sin saberlo. La vacuna durante el embarazo intenta cubrir ese hueco.

Madre, padre, hermanos, abuelos, cuidadores… cualquiera puede estar arrastrando una tos y no pensar en tosferina. Por eso, cuando me preguntáis si merece la pena vacunarse, mi respuesta suele ser bastante sencilla: en esta vacuna el beneficio no se mira solo en el brazo de la madre, se mira en las primeras semanas de vida del bebé.

Cuándo se pone la vacuna de la tosferina en el embarazo

La recomendación actual del Ministerio de Sanidad en España es administrar una dosis de dTpa en cada embarazo a partir de la semana 27 de gestación, preferentemente en la semana 27 o 28. La AEP también recoge el intervalo entre las semanas 27 y 36, con esa misma preferencia por no apurar demasiado.

La razón es bastante práctica. Tu cuerpo necesita unos días para fabricar anticuerpos, y el bebé necesita tiempo para recibirlos por la placenta. Si lo dejamos para el final final, como tantas cosas que se nos acumulan al final del embarazo, puede que lleguemos justas. Y si el parto se adelanta, más todavía.

Hay un matiz que prefiero no esconder en una nota al pie: si hay una amenaza real de parto prematuro, algunas recomendaciones permiten adelantarla desde la semana 20, después de la ecografía de alta resolución y con indicación profesional. Esto no es una invitación a mover la cita por vuestra cuenta. Es una de esas decisiones que se individualizan. Si en tu embarazo hay riesgo de adelanto, llévalo a consulta y que tu matrona, ginecóloga u obstetra lo deje bien pautado.

¿Hay que ponérsela en cada embarazo?

Sí. Se recomienda repetirla en cada embarazo, aunque te la pusieras en el anterior o aunque tengas reciente alguna vacuna de tétanos o difteria. Esta es una de las partes que más cejas levanta en consulta. «¿Otra vez?». Pues sí, otra vez, porque aquí no estamos haciendo memoria de vacunas como quien revisa un carné antiguo. Estamos intentando que este bebé, el de ahora, reciba la mejor cantidad posible de anticuerpos antes de nacer.

La vacuna anterior no «falló». Sirvió para aquel embarazo. Los anticuerpos bajan con el tiempo y el objetivo vuelve a empezar con cada bebé. Dicho menos técnico: no vacunamos para tener un papel bonito, vacunamos para que el recién nacido llegue un poco más acompañado a esas primeras semanas.

Efectos secundarios de la vacuna de la tosferina en embarazadas

Lo más frecuente es lo poco glamuroso: dolor de brazo. También puede haber enrojecimiento, hinchazón o molestia justo donde te han pinchado. Algunas mujeres notan cansancio, dolor de cabeza o un malestar suave ese día o al siguiente. Lo habitual es que sea leve y se vaya solo en pocos días.

Otra cosa distinta es meterlo todo en el mismo saco. Un brazo dolorido entra dentro de lo esperable. Fiebre alta, una reacción muy intensa, dificultad para respirar, ronchas generalizadas, hinchazón de cara o garganta, o cualquier sensación de «esto no me cuadra», se consulta. Aquí no hay premio por aguantar la duda en silencio.

Las recomendaciones oficiales la consideran segura en el embarazo. Sanidad recuerda que las vacunas frente a tosferina son inactivadas y que las reacciones más habituales son locales. La AEP también la considera segura y bien tolerada en embarazadas. Con todo, tu historia cuenta: si has tenido una alergia grave, una reacción importante a una vacuna anterior o una enfermedad concreta, dilo antes de vacunarte. No por alarmismo, sino por hacer las cosas bien.

¿La vacuna puede hacer daño al bebé?

La duda es muy humana. Embarazada, una mira con lupa hasta un medicamento que antes habría tomado sin pensarlo demasiado. Pero en este caso el objetivo es proteger al bebé, no exponerlo a una infección. La vacuna no contiene tosferina viva y no puede causarle la enfermedad. Lo que cruza la placenta son anticuerpos, no la bacteria.

Y esto lo remarco porque se confunde a menudo: aunque te vacunes durante el embarazo, tu bebé seguirá necesitando sus vacunas cuando le correspondan. La protección materna es temporal. Ayuda al principio, que es justo cuando más la necesitamos, pero no sustituye el calendario infantil de los 2, 4 y 11 meses.

¿Y si no me la he puesto en la semana 27 o 28?

No lo vivas como «ya llego tarde y entonces no sirve». Si has pasado la semana 28 y nadie te la ha ofrecido, pregunta. A tu matrona, a tu centro de salud, a quien esté llevando tu embarazo. La AEP recoge el intervalo 27-36 semanas y cada comunidad puede tener su circuito. Lo práctico es no dejarlo correr: pides cita, lo revisan y queda registrado.

Si ya has dado a luz y no te vacunaste durante el embarazo, también puedes consultarlo. Vacunarte después del parto puede protegerte a ti y reducir algo el riesgo de transmisión, pero ya no manda anticuerpos por placenta al bebé. Por eso, cuando se puede elegir, el embarazo es el momento bueno.

Cuándo consultaría antes de vacunarme

Antes de vacunarte, yo pararía un momento y lo hablaría si ya has tenido una alergia grave a una vacuna, si vienes de otro embarazo y no recuerdas bien qué te pusieron, o si tu historia médica no es sencilla. También si ese día estás con fiebre o con una infección importante. Y si hay riesgo de parto prematuro, más razón para no improvisar el calendario: que quede pautado en consulta.

También consultaría sin esperar si tú o alguien muy cercano al bebé tenéis una tos intensa y persistente, dificultad respiratoria, vómitos después de toser, pausas de respiración en un lactante o coloración azulada o grisácea. Ahí ya no estamos hablando de calendario vacunal, sino de posible enfermedad o contagio. Con bebés pequeños, las dudas respiratorias se valoran pronto. Mejor quedar de exagerada que quedarse corta.

Fuentes clínicas revisadas

Para esta actualización he ido a las fuentes aburridas, que aquí son justo las que interesan. El Ministerio de Sanidad en embarazadas, las recomendaciones profesionales de Sanidad, AEPED En Familia, el calendario del CAV-AEP 2026 y el NHS como contraste en inglés. En vacunas durante el embarazo prefiero quedarme ahí: pauta vigente, seguridad y calendario, sin adornarlo más de la cuenta.

Preguntas frecuentes sobre la vacuna de la tosferina en el embarazo

Vídeo de Actualidad Matrona sobre vacunas en el embarazo
Vídeo en mi canal de YouTube: VACUNAS EN EL EMBARAZO Actualidad Matrona.

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración individual. Si tienes síntomas intensos, dudas sobre tu caso concreto o notas algo que no te encaja, consulta con tu matrona, ginecóloga, obstetra o profesional sanitario de referencia. Si quieres revisar tu situación con calma, puedes reservar una consulta online con Elena.