Test de O’Sullivan: Qué es y para que se realiza

El test de O’Sullivan es la prueba de cribado que se usa durante el embarazo para detectar si puede haber una diabetes gestacional. En España suele hacerse entre las semanas 24 y 28, aunque en algunas mujeres se adelanta al primer trimestre si existen factores de riesgo. No diagnostica por sí solo: si sale alterado, lo habitual es pedir una segunda prueba, más larga, para confirmar o descartar la diabetes gestacional.

Qué es el test de O’Sullivan

El test de O’Sullivan, también llamado a veces prueba de la glucosa en el embarazo, mide cómo responde vuestro cuerpo después de tomar una bebida con glucosa. La idea es sencilla: durante la gestación cambia la forma en la que el organismo maneja la insulina y, en algunas mujeres, aparece una diabetes gestacional.

Insisto en una cosa porque evita muchos sustos: el test de O’Sullivan es un cribado. Sirve para separar a las mujeres que probablemente están bien de las que necesitan una prueba diagnóstica. Un resultado positivo no significa automáticamente «tengo diabetes gestacional». Significa «hay que mirarlo mejor».

En el protocolo clásico usado en España, la prueba consiste en tomar 50 gramos de glucosa y hacer una extracción de sangre una hora después. Documentos de la SEGO sobre control prenatal y del grupo GEDE/SED/SEGO sobre diabetes y embarazo describen este circuito de cribado y confirmación.

Cuándo se hace en el embarazo

Lo más habitual es que se pida en el segundo trimestre, entre la semana 24 y la 28. Muchas lo veréis dentro de la analítica de esa etapa del embarazo, junto con otras determinaciones. Si el embarazo va siguiendo controles normales y no hay una indicación distinta, esa suele ser la ventana esperada.

A algunas mujeres, sin embargo, se les solicita antes. Suele ocurrir cuando hay más riesgo de diabetes gestacional: edad materna de 35 años o más, índice de masa corporal elevado, antecedente de diabetes gestacional, alteraciones previas de la glucosa, familiares de primer grado con diabetes o un bebé anterior con macrosomía. Os lo digo en lenguaje de consulta: si vuestra matrona o ginecóloga os lo pide antes, normalmente no es para alarmaros, sino para no llegar tarde si ya había señales de riesgo.

También puede pedirse en el tercer trimestre si no se hizo antes o si aparecen datos que obligan a revisar mejor la tolerancia a la glucosa. Esto depende del caso y del protocolo del centro.

Cómo se hace la prueba

El día de la prueba os dan una bebida dulce con 50 gramos de glucosa. Se toma en poco tiempo y, después, hay que esperar una hora sentada, tranquila, sin comer ni fumar. Pasados esos 60 minutos se hace la extracción de sangre para medir la glucosa.

La bebida es muy dulce. A algunas mujeres les sienta bien y a otras les da náuseas, sensación de empacho o ganas de vomitar. Si vomitas durante la espera, avisa en el laboratorio o en el centro donde te la estén haciendo, porque puede que la prueba no sea válida y tengan que indicarte cómo repetirla.

¿Hay que ir en ayunas? Aquí conviene no dar una respuesta cerrada. En el test de O’Sullivan clásico no hace falta ayuno, y las guías españolas lo describen como una prueba que puede hacerse independientemente de la ingesta previa. Ahora bien, algunos centros dan instrucciones concretas, y esas instrucciones mandan para vuestra cita. Si el papel del laboratorio dice ayunas, id en ayunas. Si no lo dice y tenéis duda, llamad antes. Mejor una llamada pesada que una mañana perdida.

Valores del test de O’Sullivan: positivo o negativo

En el circuito español más usado, el resultado se considera negativo cuando la glucosa a la hora está por debajo de 140 mg/dl. En general, eso significa que no hace falta seguir estudiando diabetes gestacional en ese momento, salvo que vuestro equipo indique otra cosa por la evolución del embarazo.

Se considera positivo cuando la glucosa a los 60 minutos es igual o superior a 140 mg/dl. Y aquí vuelvo a repetirlo porque es importante: positivo en O’Sullivan no equivale a diagnóstico definitivo. Es una señal para hacer la prueba confirmatoria.

Si veis el resultado en la app o en el informe antes de hablar con nadie, respirad. Es normal ponerse nerviosa con un número en rojo, pero ese número necesita contexto. Vuestra matrona, ginecóloga u obstetra os dirá el siguiente paso según el resultado exacto, el protocolo del centro y vuestra historia clínica.

Qué pasa si el test de O’Sullivan sale positivo

Lo habitual es que os pidan una sobrecarga oral de glucosa, muchas veces con 100 gramos de glucosa y varias extracciones a lo largo de tres horas. Esta prueba sí busca confirmar o descartar la diabetes gestacional.

Es más pesada que el test de O’Sullivan, no os voy a vender otra cosa. Suele requerir ayuno previo, estar varias horas en el centro y hacerse extracciones en distintos momentos. En los días previos, además, pueden daros indicaciones sobre alimentación y actividad para que el resultado sea interpretable. Seguid las instrucciones de vuestro hospital o laboratorio, porque aquí no todas las hojas informativas dicen exactamente lo mismo.

En el documento GEDE/SED/SEGO se recogen, como orientación, los puntos de corte de la sobrecarga de 100 gramos: basal, una hora, dos horas y tres horas. Pero esos valores no deberían usarse para autodiagnosticaros desde casa. Un resultado aislado necesita interpretación clínica, y además hay hospitales que pueden trabajar con criterios o circuitos distintos.

Si finalmente se confirma diabetes gestacional, el objetivo no es culpabilizar a nadie. No aparece porque hayáis hecho «algo mal». El seguimiento sirve para cuidar el embarazo: revisar alimentación, actividad física si se puede, controles de glucosa y, si hiciera falta, tratamiento. El NHS y la guía NICE NG3 explican muy bien que el control de la diabetes gestacional reduce riesgos y que los circuitos pueden variar entre sistemas sanitarios.

Consejos antes de ir

Leed la hoja de instrucciones con calma el día anterior. Parece obvio, pero muchas dudas vienen de ahí: si pone ayuno, si se puede beber agua, dónde tenéis que ir, cuánto tiempo debéis reservar y si hace falta llevar volante o tarjeta sanitaria.

Si os dejan desayunar, no hagáis experimentos raros. Un desayuno normal, que os siente bien, suele ser más sensato que llegar con el estómago revuelto por miedo a «alterar» la prueba. Si el centro pide ayuno, respetadlo y llevad algo para tomar después, sobre todo si luego tenéis que volver a casa o al trabajo.

Durante la espera, quedaos tranquilas. No es el momento de ir a hacer recados, subir escaleras o tomar un café. Y si sois de náusea fácil, avisad. Las matronas y el personal de laboratorio están muy acostumbrados a que esta bebida siente regular.

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Preguntas frecuentes sobre el test de O’Sullivan

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración individual. Si tienes síntomas intensos, dudas sobre tu caso concreto o notas algo que no te encaja, consulta con tu matrona, ginecóloga, obstetra o profesional sanitario de referencia. Si quieres revisar tu situación con calma, puedes reservar una consulta online con Elena.