Recta final. Llegan las cosas raras. Una contracción que aparece, otra que no aparece. Presión ahí abajo. Una noche en la que no pegáis ojo. Y siempre la misma duda: «¿esto ya es?». Casi nunca. Son pródromos. O sea: el cuerpo dándose calor. El parto de verdad, todavía no. Os cuento lo que les digo a las que me llaman con esto en mitad de la noche.
¿Qué son los pródromos de parto?
El parto no llega de golpe. Hay aviso. Vuestro cuerpo va calentando. El cuello del útero, que llevaba meses largo y cerradito, se ablanda. Se acorta. Se prepara. Y mientras tanto vais teniendo contracciones que vienen y se van, sin orden. Eso son los pródromos. ¿Buena noticia? Sí. Aunque os fastidie estar despiertas a las cuatro. Significa que el cuerpo está en marcha. Pero no hay que salir disparadas. Toca esperar. Lo sé, suena fácil…
¿Cuándo empiezan y cuánto duran?
De la 37 en adelante, puede pasar cualquier cosa. Lo dejo así, «puede». Porque reloj fijo no hay. Hay quien arranca con tres horas y quien se pasa una semana entera con esto, alternando noches malas con días casi normales. He visto las dos cosas. Y también las del medio.
- Si es vuestro primer parto. Toca paciencia. El cuello del útero parte de cero, y modificarlo lleva tiempo. Es habitual pasar uno o dos días, a veces más, con contracciones que aparecen y se esfuman.
- Si ya habéis parido alguna vez. El cuerpo ya sabe el camino. La fase suele ser corta. A veces, casi nada. Podéis pasar de «esto qué es» a estar de parto en cuestión de horas.
Pero ojo, esto no es matemática pura. Tengo en la cabeza primerizas a las que se les fue rapidísimo. Y multíparas que se tiraron días. Lo que quiero que os llevéis: si la espera se alarga, no significa que pase nada malo. Es eso, espera.
Síntomas típicos
- Contracciones que vienen y van. Sin patrón claro. Aparecen, molestan un rato, se calman.
- Presión en el pubis. Como si el bebé pesara mucho hacia abajo. Es buena pinta: se está colocando.
- Dolor lumbar tipo regla. Sordo, de fondo. Igual al de una regla difícil.
- Lío intestinal. Diarrea, ir al baño más veces. El cuerpo se vacía solo.
- Pierde el tapón mucoso. Le dedico una sección entera más abajo. Hay confusión con esto.
- Subidas y bajadas raras. Llanto fácil. Irritabilidad. Ganas de tener cerca a la pareja, a vuestra madre, a quien sea. Forma parte de esto.

El tapón mucoso: qué es y qué pasa cuando se va
Es un moco espeso, gelatinoso, que tapa el cuello del útero durante todo el embarazo. Para que las bacterias de la vagina no suban arriba. Función protectora. Cuando el cuello se mueve, el tapón se desprende. Puede salir entero, en un trozo gelatinoso. O por partes, a lo largo de varios días, en ratos.
Y esto es lo que más os tenéis que llevar: perder el tapón no quiere decir parto inminente. Hay quien pare al día siguiente. Y quien tarda dos semanas. No hay que llamar al hospital solo por esto. Si lleva una pizca de sangre rosada o marroncita es normal. Si es sangre roja, abundante, sin moco, eso ya sí, ahí llamáis.
¿Qué hago durante los pródromos?
La respuesta resumida es: poco. Y con calma. Esta fase no se acelera por mucho que insistáis. Lo que sí sirve:
- Descansad entre contracciones. Lo que viene después pide energía. No la gastéis ahora.
- Respirad despacio cuando aprieta. Por la nariz para entrar, por la boca para soltar, larga la salida. No quita el dolor. Pero baja la tensión y os ayuda a no luchar contra la contracción.
- Distraeros. Una serie. Un libro. Un paseo. Cuanto menos miréis el reloj, mejor.
- Comed ligero y bebed. Fruta, sopa, pan, agua. Nada copioso. Tampoco en ayunas.
- Una ducha caliente. A muchísimas mujeres les arregla el momento.
- Movimiento suave. Pelota, balanceo de caderas, andar despacio. Ayuda a que el bebé encaje y a llevar mejor las contracciones.
¿Cómo sé que ya estoy de parto? Las dos señales claras
1. Contracciones regulares e intensas
Las de parto se distinguen en tres cosas. Vienen regulares. Son cada vez más fuertes. Y no se calman con cambios de postura, ni con ducha, ni descansando. ¿Os ducháis y se aflojan? Pródromos. ¿Os ducháis y siguen igual o pegando más fuerte? Otra fase.
- Primer parto: contracciones cada 5 minutos, durante una hora, sin que se calmen. Cada una de un minuto, más o menos.
- Si ya habéis parido: cada 7 a 10 minutos basta. Y no esperéis tanto, porque la dilatación se mueve más rápido.

Esto es orientativo. Cada hospital tiene su criterio. Si vuestra matrona o el equipo del paritorio os han dicho otra cosa, vosotras a lo que os dijeron. Conocen vuestro caso.
2. Rotura de la bolsa
Líquido caliente que sale, y que no podéis cortar. No es pis, se nota distinto. Puede ser un chorro de golpe (clarísimo) o un goteo continuo (más lioso de identificar). Lo primero, antes de salir corriendo: mirad el color del líquido. De ahí depende si hay margen o si hay que ir ya:
- Aguas claras o un poquito rosadas: hay tiempo. Apuntad la hora exacta, daos una ducha, comed algo, coged la bolsa y llamad al hospital para que os digan cuándo ir.
- Aguas verdes, marrones, amarillentas o con sangre roja: contactad con vuestro hospital o matrona ya y desplazaos al centro. El líquido teñido puede significar que el bebé ha hecho meconio. Hay que monitorizarle cuanto antes.
El protocolo cuando se rompe la bolsa cambia entre hospitales. Algunos esperan unas horas con aguas claras, otros menos. Llamad al vuestro y haced lo que os indiquen.
Cuándo llamar a tu matrona o ir al hospital
Vamos a las cosas que sí o sí. No se quedan en casa. Pase lo que pase con las contracciones, en estos casos cogéis el teléfono y vais. Os marco las que necesitáis tener en la cabeza:
- Las aguas salen verdes, marrones o amarillas. Eso huele a meconio, y si el bebé ha hecho meconio dentro hay que vérselo cuanto antes.
- Sangráis rojo, y digo rojo de verdad. No las gotitas con el tapón, eso no me preocupa. Sangre que os mancha la ropa, eso sí.
- El bebé no se mueve como suele. Lo notáis distinto, está callado un rato largo, algo no os cuadra. Esto no es para mañana. Llamad ese mismo día.
- Dolor de cabeza que no se va con nada, veis borroso, se os hincha la cara y las manos de un día para otro, os duele la boca del estómago. Eso pinta feo. Suena a preeclampsia y hay que descartarla ya.
- Fiebre, sin más.
- Contracciones muy fuertes, pegadas, que no os dejan ni respirar. Más todavía si no es vuestro primer parto. La dilatación con segundos os puede pillar muy rápido.
El resto de los pródromos se vive en casa. En pijama. Sin dramas. Y si os entra una duda razonable, llamáis y ya está. La matrona del hospital muchas veces os la resuelve por teléfono. Os ahorra el viaje en balde.
Qué llevar al hospital para el parto
La lista práctica para preparar la bolsa con tiempo y no improvisar cuando arranquen las contracciones.
Cómo vivir bien el día del parto
Herramientas concretas para pasar la dilatación con menos miedo y más recursos.
Cómo respirar durante el parto
Por qué la respiración importa, y qué tipo usar en cada fase.
Plan de parto: qué es y para qué sirve
Cómo dejar por escrito tus preferencias para que el equipo del hospital las conozca.
¿Lo prefieres en vídeo? Te lo cuento aquí
Esto es información. No es diagnóstico. Y no sustituye una valoración con alguien que os vea en persona. Si notáis algo raro, una duda concreta, o cualquiera de las señales de arriba, llamáis. Al hospital, a vuestra matrona, a la ginecóloga. A urgencias si la cosa lo pide. Mejor una llamada de más que una de menos. Siempre.
