El cultivo rectovaginal en el embarazo es una prueba sencilla que se suele hacer al final de la gestación para detectar si hay estreptococo del grupo B, también llamado EGB, SGB o Streptococcus agalactiae. Si sale positivo, no significa que estéis enfermas ni que el parto tenga que ser por cesárea: significa que el equipo debe tomar una medida concreta durante el parto para proteger al bebé.
Es una de esas pruebas que muchas veces se explican deprisa, justo cuando ya tenéis la cabeza llena de citas, monitores, bolsa del hospital y señales de parto. Vamos a verlo con calma: qué es, cuándo se hace, cómo se recoge la muestra y qué ocurre si el resultado es positivo.
Qué es el EGB o SGB
El estreptococo del grupo B es una bacteria que puede vivir en el intestino, la zona rectal y la vagina sin dar síntomas. En muchas mujeres aparece y desaparece de forma natural. Por eso hablamos de colonización: está presente, pero no necesariamente está causando una infección.
El problema no suele ser para vosotras durante el embarazo, sino para el bebé en el momento del nacimiento. Si el bebé entra en contacto con la bacteria durante el parto, en algunos casos puede desarrollar una infección neonatal precoz. Es poco frecuente, pero puede ser grave; por eso se busca al final del embarazo y se actúa si hace falta.
También veréis distintas siglas: EGB por estreptococo del grupo B, SGB por streptococcus del grupo B, y GBS en textos en inglés. En la práctica, cuando hablamos de cultivo de EGB/SGB en el embarazo, nos referimos a lo mismo.
Cuándo se hace el cultivo rectovaginal
En España, muchos protocolos lo solicitan entre las semanas 35 y 37, con frecuencia alrededor de la semana 36. Las recomendaciones internacionales más recientes suelen situarlo entre la semana 36 y 37. La idea es hacerlo lo bastante cerca del parto para que el resultado se parezca a la situación real cuando nazca el bebé.
Si os lo hacen demasiado pronto, puede no servir igual, porque la colonización puede cambiar. Por eso, si pasan unas cinco semanas desde la toma y el parto no llega, el equipo puede repetirlo o valorar el caso según el protocolo del centro.
Aunque tengáis una cesárea programada, es habitual que también se pida el cultivo. Tiene sentido porque a veces el parto empieza antes de la fecha prevista o se rompe la bolsa antes de la cesárea.
Cómo se recoge la muestra
La muestra se recoge con un hisopo, como un bastoncillo largo. Se pasa primero por la zona vaginal baja y después por la zona rectal o anal. En la recogida habitual no hace falta espéculo, y suele durar muy poco.
No debería ser una prueba dolorosa. Puede resultar un poco incómoda, sobre todo la parte rectal, pero es rápida. Si os da apuro, decídselo a la matrona o profesional que os atienda; explicar cada paso y pedir permiso antes de hacerlo cambia mucho la vivencia.
Qué significa que el EGB salga positivo
Un resultado positivo significa que en esa muestra se ha detectado EGB/SGB. No significa que hayáis hecho nada mal, no es una infección de transmisión sexual y no suele dar síntomas. Tampoco quiere decir que vuestro bebé vaya a enfermar.
Lo que cambia es el plan de prevención durante el parto. Si el cultivo es positivo, el equipo suele administrar antibiótico intravenoso durante el trabajo de parto, normalmente un betalactámico como penicilina o ampicilina, salvo alergias o circunstancias concretas. Si tenéis alergia a penicilina, amoxicilina, ampicilina o cefalosporinas, contadlo siempre para que el equipo elija la alternativa adecuada.
Una duda muy frecuente es si hay que tomar antibiótico en casa cuando llega el resultado positivo. Para la colonización por EGB, la prevención eficaz es durante el parto, no tomar antibióticos días o semanas antes, porque la bacteria puede volver a aparecer.
Qué pasa el día del parto si eres EGB positivo
Cuando lleguéis al hospital o casa de partos, conviene avisar de que el cultivo fue positivo. Lo normal es canalizar una vía y administrar el antibiótico por vena cuando el equipo confirma que estáis de parto o cuando hay una situación que lo indica, como rotura de bolsa con indicación de profilaxis.
El antibiótico se pauta en dosis repetidas hasta el nacimiento, según el protocolo del centro y el tiempo que dure el parto. Si el parto va muy rápido y no da tiempo a completar todas las dosis, no significa automáticamente que algo vaya mal: el equipo de neonatología o pediatría valorará al bebé según el caso.
Con EGB positivo podéis tener un parto vaginal. El resultado positivo no es, por sí solo, motivo para una cesárea. Tampoco impide el piel con piel, la lactancia o el acompañamiento, salvo que aparezca otra situación clínica que requiera actuar de otra manera.
Si el resultado es desconocido, está caducado o hay parto prematuro
A veces una mujer llega de parto sin resultado, con el cultivo pendiente, con una prueba hecha hace demasiadas semanas o antes de tiempo porque el bebé nace prematuro. En esos casos no se decide a ciegas: el equipo mira el conjunto.
Se suelen valorar factores como la edad gestacional, la fiebre durante el parto, el tiempo desde la rotura de bolsa, antecedentes de un bebé con enfermedad por EGB o si ha habido EGB en orina durante este embarazo. Si hay indicación, se administra antibiótico intraparto aunque el cultivo no esté disponible.
Si en una analítica de orina del embarazo apareció EGB, contadlo siempre. En muchos protocolos eso ya se considera motivo para recibir profilaxis intraparto, aunque luego el cultivo rectovaginal sea negativo o no se repita.
Lo que no hace falta hacer por vuestra cuenta
Entiendo que un positivo asuste y que una quiera «hacer algo» antes del parto. Pero no conviene automedicarse, usar óvulos, antibióticos por vuestra cuenta, lavados vaginales o remedios caseros con la idea de borrar el EGB. Además de no ser la estrategia preventiva adecuada, pueden irritar la zona o alterar la flora vaginal.
Las buenas prácticas del nacimiento, como el piel con piel, no separar sin motivo, favorecer el inicio de la lactancia y cuidar al bebé con calma, siguen siendo importantes. Pero para prevenir la infección neonatal precoz por EGB, la medida específica cuando corresponde es el antibiótico durante el parto.
Cuándo consultar sin esperar
Consultad con vuestra matrona, ginecóloga u obstetra si tenéis dudas sobre el resultado, alergias a antibióticos, parto prematuro, fiebre, rotura de bolsa, contracciones antes de la semana 37 o si no sabéis si vuestro cultivo sigue siendo válido.
Y buscad atención urgente si rompéis la bolsa y el líquido es verdoso o huele mal, si tenéis fiebre, sangrado abundante, dolor intenso que no os encaja, disminución clara de movimientos del bebé o cualquier señal que vuestro equipo os haya indicado como motivo de consulta.
Fuentes y lecturas clínicas
Os dejo fuentes útiles para ampliar, sabiendo que cada hospital puede tener su propio protocolo operativo.
- Documento de consenso español SEIMC/SEGO/SEN/SEQ/SEMFYC sobre prevención de infección perinatal por EGB.
- CDC: prueba de detección de estreptococos del grupo B.
- CDC: prevención de la enfermedad por estreptococo del grupo B en recién nacidos.
- Ministerio de Sanidad: Guía de Práctica Clínica de Atención al embarazo y puerperio.
Test de O’Sullivan en el embarazo
Otra prueba habitual del embarazo explicada con calma: cuándo se hace y para qué sirve.
Ecografías durante el embarazo
Un repaso práctico a las ecografías y controles que pueden aparecer durante la gestación.
Movimientos del bebé durante el embarazo
Cuándo se notan, qué variaciones son normales y cuándo conviene consultar.
Plan de parto: qué es y para qué sirve
Para preparar preferencias y decisiones antes del nacimiento sin convertirlo en una lista rígida.
Pródromos de parto e inicio del parto
Una ayuda para diferenciar señales previas, contracciones iniciales y el momento de avisar.
Preguntas frecuentes sobre el cultivo EGB/SGB
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración individual. Si tienes síntomas intensos, fiebre, rotura de bolsa, dudas sobre tu resultado o notas algo que no te encaja, consulta con tu matrona, ginecóloga, obstetra o urgencias. Si quieres revisar tu situación con calma, puedes reservar una consulta online con Elena.
